¿Que son las SALES DE SCHÜSSLER?

QUE SON LAS SALES DE SCHÜSSLER

Descubiertas por un médico alemán llamado Willhelm Heinrich Schüssler, a quien deben su nombre, son 12 sales minerales dosificadas en cantidades mínimas, pero suficientes como para estimular, restaurar e incluso corregir ciertos trastornos funcionales del organismo.

Aunque Schüssler hablaba de moléculas salinas, se ha demostrado que las sales minerales se crean mediante la unión de metales y no metales, que toman forma de iones y átomos cargados eléctricamente.

Schüssler adoptó el término griego “química”, (estudio de los elementos) y le añadió la palabra “bios”, (significa vida). El término “bioquímica” hace referencia a los procedimientos y reacciones que se producen de manera natural en el organismo, como la respiración, la digestión o el metabolismo. La bioquímica también indica el tratamiento que Schüssler desarrolló después de muchas y largas investigaciones.

La terapia se limita a 12 sales minerales que tenemos en el organismo de manera natural y que ingerimos cada día mediante nuestra alimentación. Schüssler descubrió que a partir de estas Sales se podían elaborar remedios mucho más efectivos que los minerales que nos suministramos a través de nuestra alimentación.

El Dr. Schüssler centró su atención en las sales minerales y los oligoelementos, descubriendo que existen 12 sales minerales, muy importantes para el funcionamiento del organismo. Sobre este hallazgo, desarrolló un método para procesar las sales minerales homeopáticamente, de forma que puedan ser asimiladas por el cuerpo de manera optima.

No obstante, el nuevo método que el Dr. Schüssler bautizó como bioquímica, se diferencia claramente de la homeopatía al no aplicar el principio de similitud.

Principios básicos y funcionamiento
El método terapéutico se basa en el hecho de que todo organismo vivo contiene una estructura mineral, en el caso del cuerpo humano, se concentra en la sangre y en las células. Si los tejidos corporales no reciben de la sangre la cantidad adecuada de cada una de las sales, se altera el movimiento molecular de estas en los tejidos y, en consecuencia, se desequilibra el funcionamiento normal de las células y su metabolismo, lo que puede dar lugar a multiples enfermedades.

En cuanto al funcionamiento, nuestro organismo se compone de órganos constituidos por diferentes tejidos, en los que encontramos células, y entre los espacios intercelulares agua, aproximadamente el 65 % de dicha agua se encuentra en el interior de las células y el resto circula por la sangre y baña los tejidos y las células toman los nutrientes necesarios para vivir. Parte importante de estos nutrientes lo constituyen las sales minerales, acumuladas a un lado y otro de la membrana celular, equilibrando su potencial eléctrico. De este modo, el metabolismo celular se produce correctamente, permitiendo a las células mantenerse sanas.

Cada una de las 12 sales presenta una acción concreta, resultando de aplicación para determinadas alteraciones orgánicas.


  1. Calcium fluoratum (fluoruro de calcio). 

Tiene acción tensora y reafirmante de los tejidos. Indicada para varices, alteraciones de los tendones y ligamentos.
  2. Calcium phosporicum (fosfato de calcio).

Es la más abundante en el organismo. Refuerza el sistema óseo. Indicada en casos de osteoporosis y fracturas.
–  3. Ferrum phosporicum (fosfato de hierro).

Posee acción oxigenante, por lo que resulta apropiada cuando hay falta de energía, defensas bajas o anemia.
– 4. Kalium chloratum (cloruro potásico).

Antiinflamatoria en caso de procesos agudos. Indicada en caso de lateraciones respiratorias, tos, catarro o enfriamientos.

  5. Kalium phosphoricum (fosfato potásico).

Es reguladora del sistema nerviosos, siendo adecuada en casos de depresión, ansiedad, nerviosismo, insomnio o estrés.
– 6. Kalium sulphuricum (cloruro potásico).

Tiene acción antiinflamatoria en procesos crónicos. De aplicación en casos de bronquitis, asma, sinusitis u otitis.
  7. Magnesium phosphoricum (cloruro de magnesio).

Acción analgésica y antiespasmódica. Apropiada en casos de dolores y espasmos.
–  8. Natrium chloratum (cloruro de sodio).

Sal recuperadora de líquidos, es útil en casos de deshidratación, anemia, lagrimeo o debilidad general.
9. Natrium phosphoricum (fosfato de sodio).

Posee acción depurativa, por lo que resulta indicada en casos de exceso de colesterol, triglicéridos, ácido láctico o ácido úrico.
– 10. Natrium sulphuricum (sulfato de sodio).

Expulsa los líquidos excedentes del cuerpo. Indicada para retención de líquidos, edemas, obesidad o litiasis.
– 11. Silicea (silicio).

Actúa sobre la piel, cabello y uñas, resultando adecuada en casos de pieles apagadas, cabello frágil o uñas quebradizas.
– 12. Calcium sulphuricum (sulfato de calcio).

Regeneradora del tejido conjuntivo, es indicada para supuraciones, acné, alergia o quemaduras.

Centro Althaea Natural Formacion Integral Salud

 

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